George Martin, D.E.P

George Martin studio foto

Hoy falleció George Martin, “el quinto Beatle” como muchos le llamaban.

Como productor sus logros son una locura, y su relación con los Beatles y aquello que crearon juntos, probablemente sea la cosa más especial que ha salido de un estudio de música en toda la historia de la música.

Mi intención es simplemente compartir un par de anécdotas personales que, de un modo iluso y soñador, me vinculan a los Beatles en el sentido más emocional.

En 2006, terminé una grabación de un disco llamado “Pitinga” que nunca salió comercialmente, pero que grabé con mucho mimo con unos noruegos en LIPA (Liverpool Institute of Performing Arts). La grabación  se hizo principalmente en el Sennheiser Studio, (sala multiusos en LIPA) desde donde corríamos cables hasta el estudio central arriba; el George Martin Studio. Desde ese estudio, el ingeniero y co-productor del disco (Einar Norberg) lideraba la grabación, incluyendo los previos, hardware y demás material necesario. También grabamos algunos elementos complementarios ahí arriba (voces, más guitarras y percusión). El estudio es completo y agradable pero sobre todo es especial porque lo inauguró George Martin mismo. La foto principal de este post es la que te recibe al entrar en el estudio.

Aquí el Sennheiser Studio donde grabamos en directo el disco:

sennheiser studio

Aquí el George Martin Studio con parte de su maquinaria:

george martin studio

LIPA es una escuela de música e iniciativa de Paul Mcartney reconvirtiendo su antiguo colegio en escuela de artes escénicas. Más adelante, qué irónico sería que Sir Paul mismo me entregase el premio a mejor composición aquel año precisamente por “Pitinga” grabado en ese estudio. Del disco comentó “smashing CD!”

El disco entero lo pudimos estrenar en la actuación final en mayo de 2006 en el “Paul McCartney Auditorium” de LIPA.

Aquí una foto aleatoria donde se ve el aspecto del bellísimo teatro.

Sir Paul Mcartney Auditorium

Una de las canciones a destacar de este disco es “Sailors and Pirates”. Por entonces, sin apenas recursos, ¡mi hermano Jacobo sacaba vídeos chulos en cualquier oportunidad! Aquí un verano en buena compañía:

Años más tarde, en 2010 y ya en Londres, tuve la suerte, el lujo, la maravilla de poder comenzar a grabar lo que sería el disco con mi banda allá en Reino Unido, que salió en 2012. (High Ceilings and Collar Bones).

Las grabaciones se esparcieron entre varios y estupendos estudios londinenses, (Metropolis siendo uno) así como los grandes Rockfield Studios en medio del campo y una preciosa granja en Gales.  Como banda sin discográfica, los estudios nos ofrecían grandes ofertas en días que quedaban libres, y el equipo de management (Insomnia Music) siempre estaba al acecho y de la manera más oportuna, conseguían que grabásemos unos días.

Así se dió una vez que, por una serie de carambolas, nos ofrecieron grabar 3 días de fin de semana en ABBEY ROAD STUDIOS (studio 2), sí el mítico e irrepetible studio 2 donde los Beatles grabaron el grueso de sus discos.

¡Nosotros incrédulos aceptamos sin saber muy bien en lo que nos metíamos! Al mando como ingeniero y productor estaba Matt Lawrence, y siempre para ayudar con lo que fuese estaban tanto Rick Chambers, (batería) Adam Low (management) Luke Higgins (guitarra) Oscar Golding (bass) Nik Carter (saxo) Jack Birchwood (trompeta), y los amigos qué acudían a gozarlo como el que va a un museo.

Aquí varios; (atentos a las famosísimas escaleras!)

the boys at abbey road

La grabación continuó con prisas intentando meter 3 o 4 canciones. Matt dispuso de pantallas para aislar instrumentos, mientras ninguno perdíamos detalle.

Abbey Road studio 2

En este piano habían grabado previamente esa semana Brandon Flowers de “The Killers” y Jamie Cullum.

Os aseguro que también llegué a tocar el mítico piano de pared con el que se grabo “Lady Madonna”, pero no encuentro foto de ello!

Piano Abbey Road

El momento cumbre para mi llegó el último día a las 12 de la noche. Matt Lawrence me pidió una última toma de voz para un tema que acabábamos de grabar. Me pidió que cerrase los ojos, me diese cuenta dónde estaba y todo lo que me rodeaba, y cantase con todo mi alma. Si esas paredes hablasen! Pensé en la gente que había hecho todo eso posible, y canté con todo lo que tenía, una canción de agradecimiento que de algún modo surrealista me hace volver al gran George Martin. “Me and my tape recording machine” habla sobre el amor a la música, la conexión con ella a la hora de grabarla, la manera reflexiva en que afrontamos sus complejidades y el reflejo en uno mismo.  A modo de agradecimiento, me parecía oportuno compartir los resultados de aquella noche. Gracias por la música, George.

About Juan Zelada

Juan Zelada actualmente se encuentra promocionando su último disco "Back on track"

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